Hablar claro
Explicamos decisiones, límites y costos sin pedirte que aprendas jerga técnica.
Maudev es un estudio chileno de diseño y desarrollo web. Hacemos sitios que explican lo que haces y facilitan que te contacten, y el software o las automatizaciones que sostienen la operación detrás cuando el proyecto lo pide.
Lucas Maulén
Ingeniero Civil Informático · Fundador de Maudev
Explicamos decisiones, límites y costos sin pedirte que aprendas jerga técnica.
Priorizamos sitios rápidos, accesibles y fáciles de mantener en el tiempo.
No usamos cifras, plazos ni resultados que el proyecto no pueda respaldar.
Eso reduce traspasos, mensajes contradictorios y decisiones perdidas entre áreas. Cuando el proyecto necesita especialistas adicionales, el alcance lo deja claro.
El objetivo no es que dependas permanentemente de Maudev, sino que recibas una solución documentada y bajo tu control.
Se fija después de revisar qué necesitas y antes de que pagues nada. Si el proyecto toma más tiempo del previsto, ese riesgo es nuestro, no tuyo. Lo que sí se cotiza aparte es lo que pidas después y no estaba en el alcance, y se dice en el momento.
Se paga la mitad al empezar y la mitad contra la entrega aprobada. Sin cobros intermedios ni mensualidades por usar lo que ya te entregamos.
Dominio, alojamiento, repositorio y cuentas de terceros se crean con tu correo y tu tarjeta, no con los nuestros. Suena a detalle administrativo y es lo que decide si mañana puedes cambiar de proveedor sin pedirle permiso a nadie.
El código es tuyo y se entrega documentado, para que otro desarrollador pueda continuarlo. No trabajamos con sitios que solo funcionan mientras nos sigas pagando.
Hay casos que se resuelven mejor con una herramienta de mercado que cuesta una fracción, y lo decimos aunque signifique no vender. Es la razón por la que varias páginas de este sitio explican en qué situación conviene no contratar ese servicio.
Tampoco prometemos porcentajes de conversión ni plazos que no podamos sostener. Si no se puede comprobar, no aparece escrito en ninguna parte de este sitio.
A favor: hablas directo con quien construye, sin ejecutivo de cuentas ni teléfono descompuesto entre lo que pediste y lo que se programó. Las decisiones se toman en la misma conversación.
En contra: no tomamos diez proyectos a la vez ni sostenemos un equipo de turnos. Cuando un proyecto necesita especialistas adicionales, el alcance lo dice desde el principio en vez de descubrirse a mitad de camino.